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| Como cuando a veces termino diciéndome esto. |
| ¿Me gustará esa persona en la que estoy cambiando? |
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| Como cuando a veces termino diciéndome esto. |
| ¿Me gustará esa persona en la que estoy cambiando? |
| Ya hasta la madre. Salud 🍸 |
| Debe haber más en la vida que solo trabajar y pagar cuentas. |
Cuando hablamos de ataraxia, nos referimos a un término griego que significa calma, quietud en medio de los problemas. Es una palabra que he utilizado como un mantra personal cada vez que siento que todo se está saliendo de control, recordándome que, aún en medio de la tempestad, puedo alcanzar un estado de tranquilidad.
La primera vez que vi la palabra fue en la novela "A Court of Silver Flames" de la diosa Sarah J. Maas (alabada sea por siempre). El personaje principal en el libro estaba pasando por una fuerte depresión, estrés postraumático, y alejaba a todos de ella para así no ser lastimada; atacaba primero para así no recibir ningún ataque. Ahogaba sus penas en alcohol, sexo y soledad. No fue hasta que logró descubrir su propio valor que entonces salió de este patrón de autodestrucción. Cuando desarrolló sus poderes y se volvió una guerrera, nombró a su espada Ataraxia, algo que había aprendido a través de la meditación. Eso último la ayudó a canalizar sus emociones, y poder encontrarse a sí misma en medio de todo el caos que abundaba en su mente.
Esto causó un fuerte impacto en mí, y me inspiró a buscar esa misma calma en mi interior. Fue propulsado también por la idea de que, si deseo cambiar el mundo a mi alrededor, primero debo buscar cambiar mi mundo interior. El mundo se vuelve un reflejo de lo que yo soy al final.
Ataraxia se volvió mi mantra, mi nombre, la palabra que me recuerda que en medio del caos, me puedo volver a encontrar las veces que lo necesite. Pero, ¿cómo hacerlo ahora?
Estos días confieso que han sido puro caos tras otro. Creo que me desconecté de tal manera en las vacaciones que, el volver a trabajar ahora, ha sido más fuerte de lo que imaginaba. No me malentiendan, no me arrepiento para nada de haberme desconectado. Lo necesitaba y lo merecía, y no me sentiré culpable por escogerme a mí. Sin embargo, la transición ha sido fuerte, por decir lo de menos. Hay días que fluyen mejor que otros, aunque es difícil encontrar ataraxia en esos días difíciles- pero es cuando más necesito hacerlo.
Me estoy enfrentando ahora mismo a un año escolar muy diferente. Desde la pandemia, esto ha sido cambio tras cambio sin detenerse. Obviamente, sé que no soy el único que está pasando por esto; no soy tan egoísta como para pensar que soy el único que lo está pasando difícil. Este año escolar presenta muchas cosas a las cuales no estaba preparado, y cada día trae un giro distinto al que debo acoplarme de la mejor manera posible. Se incluye todo el protocolo por la pandemia que aún nos agobia, los exhaustivos requerimientos semanales, la impaciencia, y cientos de cosas más.
Para añadir a esto, este año comienzo mi año de internado en Montessori, el cual es prácticamente mi práctica en la metodología. Solo pido que el proceso pase rápido. Intento no pensar mucho en el futuro, y simplemente prepararme para él con calma, tratando lo más posible de centrarme en el presente. Sé que puedo hacerlo, sé que estaré bien; confío mucho en mí y sé que soy capaz de lograr esto y más. Pero soy humano, y sería un mentiroso si dijera que no me asusta.
A esto le vamos a incluir que soy el maestro enlace de un proyecto nuevo, el cual se centrará en el contacto directo con la naturaleza. Es un proyecto que me emociona e ilusiona mucho, ya que estaremos trabajando en la creación de un mariposario. Suena genial, ¿no es cierto? Pero a la vez se exige tanto en el proyecto. Tiempo fuera del horario escolar, adiestramientos lejos de casa, reuniones, coordinación de actividades, trabajo con la comunidad escolar, y mucho más. Es un emocionante proyecto, pero intimidante a la vez.
En resumidas cuentas, me siento abrumado. Aunque creo que estoy logrando mantener bastante bien la calma a pesar de todo, a veces temo que no vaya a poder con todo. Que no vaya a ser lo suficientemente fuerte o capaz como para sobrellevarlo en su totalidad, o que no logre canalizar mis emociones de la mejor manera posible. Intento dejar el estrés laboral fuera de casa, pero en ocasiones mi mente me traiciona cuando menos lo espero. ¿Realmente estoy listo para todo? Muchos pueden decirme que sí lo estoy, pero quien necesito que me lo diga y se lo crea soy yo mismo.
Hay algo con lo que soy muy celoso, y es con mi tiempo personal. No me llevo trabajo para casa, y me tengo absolutamente prohibido trabajar en la noche. Ese es tiempo para mí solamente y poder despejar mi mente. Son momentos para leer, escuchar mi música, hacer mi rutina de cuidado para la cara, ver televisión, hablar con mis personas especiales, y más. No es tiempo para trabajar, punto. Fue algo que trabajé mucho con mi psicóloga, y no pienso volver atrás. Sin embargo, me preocupa que toda la carga que voy a tener me quite del tiempo que tengo para mí en el sentido de, por ejemplo, llegar tan cansado a casa que lo único para lo que tenga energía sea para dormir.
Temo volver a caer en mi viejo patrón donde lo único que hacía era dormir y trabajar, usando mi casa solo como un punto intermediario. A ese estilo de vida donde permitía que el trabajo me consumiera. Me gusta lo que hago, pero no quiero que se vuelva el centro de mi vida.
Una de las cosas que más afectó mi salud mental fue el no saber separar mi vida laboral de la personal, y seguir llevándome trabajo y estrés a mi casa. Esto es algo que realmente no quiero volver a hacer, ya que fue muy dañino para mí. Cuando no me queda espacio para conectar conmigo, para distraerme, para soltar y dejar ir, solo me queda el trabajo, y con él, el estrés. Mi mente se llena sin la posibilidad de liberar lo que llevo en ella, y el sentimiento de estar abrumado incrementa.
Es mucho. Hay días que en realidad es demasiado. Como dije anteriormente, soy humano. Sí he logrado vencer obstáculos anteriormente, pero no con mi salud mental balanceándose en una cuerda floja como lo está ahora. Ahora, las circunstancias no las puedo cambiar, no realmente; no tengo ese poder. El internado sigue ahí y es algo con lo que debo cumplir, al igual que el proyecto nuevo. El año escolar va a continuar, ya sea como vamos o bajo una modalidad virtual nuevamente (espero que no sea así). Nada de esto va a desaparecer, y nada va a cambiar.
Quien tiene que cambiar soy yo.
Es en estos momentos donde buscar esa tranquilidad es crucial, y si no tengo el tiempo para hacerlo, entonces crear ese tiempo a como dé lugar.
Cuando estoy tan abrumado, cuando siento que la carga es muy pesada, cuando tengo tantos detonantes a mi alrededor para caer nuevamente en un espiral de auto destrucción, ¿cómo encuentro ataraxia? ¿Cómo vuelvo a traer mi mente y espíritu a un estado de serenidad? Después de todo, dicha serenidad no representa una ausencia de problemas, sino un estado donde no me dejo perturbar por dichos problemas.
Es aquí donde me pongo a mí como prioridad, mi tiempo personal estrictamente reservado para descansar y estar con los míos. Si el tiempo que tengo es corto, pues lo aprovecho al máximo. O simplemente aprendo a crear el tiempo que necesito para volver a mí y liberar mi mente de lo que la está aprisionando.
Hago el tiempo para tomar un libro en mis manos, sentir su peso, apreciar sus páginas, sumergirme en su historia o aprender algo nuevo. Me pierdo entre las letras y bloqueo el mundo exterior por unos minutos. Durante ese tiempo, solo existo yo en la quietud.
Me pierdo en la música, bailo a su ritmo en ropa interior, y la uso para acompañarme en cada actividad que hago. Escucho lo que me hace feliz, o lo que refleja lo que siento en esos momentos para así no sentirme solo.
Saco el tiempo para sentarme y meditar, o intento hacerlo mientras realizo alguna labor en la casa. Aprendo a controlar mi respiración y a cómo usarla para devolver mi mente a un estado de calma. Visualizo mi energía brillando, manteniéndome con vida, y recordándome lo maravilloso que se siente conectar con el universo a mi alrededor. Canalizo lo que siento sin depositar esa energía pesada en nadie más, porque nadie tiene culpa de lo que pueda estar pasando.
Aplico las técnicas que me enseñó mi psicóloga para poder separar lo que pasó durante mi jornada laboral, de mi casa. Aplico sus técnicas para el manejo de las emociones, y para establecer límites a los demás y a mí mismo. Los límites son importantes, ya que me ayudan a proteger mi energía, mi espacio y mi tiempo. Refuerzo mi autoestima con las lecciones que ella me enseñó, y me refuerzo en la idea de que no tengo que poder con el mundo todos los días; también se vale descansar y simplemente existir mientras recargo mis baterías.
Aprovecho y me recuerdo que, lo que no pude hacer hoy, podré hacerlo mañana. Que lo que importa es el presente donde estoy viviendo, y que de nada me vale preocuparme demás por lo que aún no ha pasado; es una pérdida de tiempo al final del día. Tomo del pasado lo que pueda aprender, y el resto lo dejo atrás, escogiendo vivir sin ser esclavo de lo que pasó ni de lo que todavía no ha pasado. En otras palabras, escojo vivir un día a la vez, y encargarme de cada tarea una a la vez. No pasa nada si hoy no pude- mañana será otro día.
Tengo la suerte de contar con amigos maravillosos. Gente hermosa, con corazones de oro, que no fallan en sacarme una sonrisa cada vez que me hablan o los veo. Es como si al verlos o escucharlos, la energía que me faltara volviera en cuestión de segundos. Es algo que solo puedo describir como magia. Si alguno está leyendo esto hoy, solo me queda estar en eterna gratitud por ustedes y la maravilla de su existencia. Incluyo la belleza extraordinaria que reencontrar esa presencia especial en mi vida, que trae consigo la magia de la posibilidad, y la voz que, sin importar lo que pase, trae balance, estabilidad y paz a mis días. Amo la idea de ti.
Al final de todo, buscando la luz de ataraxia, encuentro la magia y la fuerza que habitan en mí. Me hago consciente de mi poder interior y las cosas extraordinarias que puedo lograr si solo creo que puedo hacerlo. Son cambios grandes a los que me enfrento, con muchas cosas nuevas que están por venir. Pero tal vez, si cambiase mi perspectiva y recordara más a menudo de lo que soy capaz, el trago no sería tan amargo. Son puertas de oportunidad que están llegando a mi vida, y así es como debo verlas- nuevas oportunidades, no nuevas cargas. Representan la posibilidad de construir algo nuevo en mi ámbito laboral y personal, y el inicio de lo que posiblemente sea una gran aventura.
No va a ser fácil. Habrá días en los que sentiré que no podré más, que es imposible. Pero nunca he necesitado que las cosas sean fáciles, solo que sean posible; yo me encargaré del resto. No creo, sé, que este año será cuando definitivamente me probaré a mí mismo y de lo que realmente soy capaz.
No es arrogancia. Sé que puedo hacerlo. Soy fuerte, soy brillante, y soy capaz, aún en los días difíciles.
No es egoísmo. Mi tiempo personal no se compromete por NADA. Mi salud mental no es negociable.
Al final del día, no puedo encontrar ataraxia, porque no es algo que pueda encontrar. Es algo que debo crear. Si quiero calma y serenidad, me tengo que hacer consciente y presente, y crear esto que anhelo, porque no me va a caer del cielo. Si deseo un cambio, tengo que generarlo, no esperar por él.
Creando la calma, me permito ser vulnerable.
En conclusión, no es cuestión de buscar oportunidades de quietud y paz, sino de crearlas y traerlas a mi vida, y que el potencial para atraer esto ha estado en mi interior siempre. Me regalo la magia de crear mi amada ataraxia en mi vida. A ti, querido lector, te regalo la posibilidad de crear calma en medio de cualquier tribulación.
Te regalo Ataraxia.
P.S. Deberían leer los libros de Sarah J. Maas. No se arrepentirán.
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| Esta es Ramona Flowers en los comics de Scott Pilgrim. |
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| El de la izquierda es un cerebro con depresión. Vuelvan a decirme que es solo cuestión de echarle ganas. Vuelvan, I double dare you. |
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| Este post va dedicado a mis gatitas, Miss Indiana y Lady Sansa 💓💓 |
Hey. Qué bueno verte de nuevo. Aunque en realidad no sé bien cómo dirigirme hacia ti, intentaré hacer lo mejor posible.
Confieso que no me gusta mucho pensarte ni hablar contigo. Siempre me traes recuerdos malos que daría lo que fuera por olvidar. Más me recuerdas a como era antes, y no es algo que me guste encarar. No me gusta mucho mirar al pasado, me distrae del ahora. Sin embargo, creo que de vez en cuando hay que hacerlo.
Tenemos mucho en común. Compartimos el mismo cumpleaños, ambos Capricornio (y sabes que todo lo que dicen de nosotros es cierto), espejuelos, solo que yo soy más alto, y tú todavía tienes el pelo negro. No te acostumbres mucho al aspecto que tienes ahora, porque lo vamos a cambiar varias veces. Aunque deberías cuidar mejor tus espejuelos; con esto me refiero a que dejes de quedarte dormido con ellos puestos, los vas a dañar y no son baratos.
Te observo y me doy cuenta que en ti aún habitan muchas creencias que ya en mi adultez he dejado ir. Algo que me gusta de ti es que eres de mente abierta. Mantente así siempre, ya que eso te mantendrá seguro sobre tus pies. Te puedo asegurar que cuando llegues a tus 20, no vas a creer ni en la mitad de las cosas que crees ahora, pero eso está muy bien. Vas a ir evolucionando, y eso es una maravilla del ser humano.
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| Así de perra vas a ser baby. Tú confía. |
Tu sonrisa es más linda que la mía, porque todavía no tienes que fingirla. Aún estás en una etapa donde reír es más espontáneo, donde tu sonrisa no ha sido manchada por personas sin escrúpulos ni moral. Tus ojos aún reflejan esa inocencia. Ya había olvidado lo que es ser inocente en este mundo. Ya yo estoy lleno de malicia. No me malentiendas, no me arrepiento de ser así. Vas a darte cuenta cuando crezcas que, o te transformas para que no te destruyan, o terminarán abusando de ti. Ve poco a poco construyendo una coraza a tu alrededor, fortalece esa armadura, porque créeme- la necesitarás.
Disfruta mucho el tiempo con tu familia, porque llegará el día que tendrás que estar completamente solo. Abraza, aunque las personas a tu alrededor no sean las más afectivas. Ignora todo lo hiriente que pueda salir de sus bocas, porque si no lo haces, terminarás contaminado de amargura. Cuando vayas a Juana Díaz, aprovecha mucho esos días. Ríe y abraza con más fuerza, y déjate querer; sé que no estás acostumbrado a eso, pero déjate querer. Estos días de tu infancia con ellos no regresarán, y volverás a ellos ya de adulto. Será un sentimiento hermoso el regresar, pero por favor no tomes por sentado lo que estás viviendo ahora.
Ojalá nunca hubieses sido monaguillo. Te lo digo de corazón. Quisiera que eso nunca hubiese pasado. Lo único bueno que te llevarás de esa experiencia turbia serán amistades que podrás conservar de por vida, porque son personas maravillosas. Pero por lo demás, nunca valió la pena. No valieron la pena las eternas madrugadas, ni las largas caminatas. Quisiera volver a tu edad, y no solo hablarte sino volver allá, e impedir que sucediera esto. Sin embargo, tal vez es eso cierto de que todo pasa por un motivo. Serán años de mucha confusión, soledad, conflictos internos y rechazo, perpetuado por gente estúpida que no puede aceptar a alguien diferente, y que justifican sus idioteces con su fe. No te dejes robar la esencia por ellos; no valen tu tiempo ni tus lágrimas.
Aunque quisiera que esos años no hubiesen pasado de esa manera, lo cierto es que estar encerrado en esa iglesia te hará más fuerte, ya que aprenderás muy bien qué no quieres para tu vida. También aprenderás a determinar qué personas deseas que estén en tu círculo, y a quienes evitar a toda costa. Por eso te digo que todo pasa por algo. Y no creas que estás cada vez más gordo; eso es un efecto provocado por la túnica horrible que te harán vestir. Confía en mi cuando te digo que tu cuerpo está bien.
Cuando vayas creciendo en ese lugar, y entres a la escuela superior, te darás cuenta de varias cosas en ti. No eres como los demás, y esa es tu mayor fortaleza, aunque sientas que te aísla del resto. Deja de intentar sentir algo por una mujer que no sea amistad- nada pasará fuera de ahí. Si crees que el muchacho que te sonrió es lindo, pues es lindo y se acabó. ¿Qué más da? Admite que el chico alto que viste en el supermercado es atractivo, y que quisieras tomarle la mano. No pasa nada. Estás bien así.
Aunque muchos te dirán que como eres es pecado, mándalos al carajo. ¡Oops, te hablé malo! Olvidé que todavía eres un niño, lo siento. Lo cierto es que no hay tal cosa como el pecado solo por amar. No matas, no robas, no haces daño. Deja de creer que está mal ser como eres. Ni te irás al infierno, ni recibirás un castigo eterno, ni nada por el estilo. No le hagas caso a los inventos estúpidos de otros que solo buscan controlar y lastimar. Siempre va a haber gente ridícula a tu alrededor, pero intenta que no te afecte tanto, por favor. Serás más feliz así.
Veo que ocultas demasiadas cosas, que te tragas lo que sientes. Deja de hacer eso. Será un veneno, un mal hábito que aún de adulto estarás aprendiendo a no hacerlo. Busca una persona de confianza, y habla. No te sigas guardando las cosas, porque eso te matará lentamente. Y si no sientes que alguien pueda escucharte, por lo que más quieres consíguete un diario, y comienza a soltarlo todo. No te me quedes con nada adentro, y no temas a llorar. Si sientes que alguien te rechazará por ser tú mismo, no pasa nada. Ya habrá alguien que te acepte, ame y celebre por cómo eres, sin intentar moldearte a su idea. Y mientras esa persona llega, aprende a amarte por tu cuenta.
Quisiera abrazarte y decirte que serás siempre feliz, pero no quiero mentirte. Intento ser lo más honesto posible contigo. Estarás solo, y mucho. Creo que ese será el mayor sentimiento que albergarás en tu interior, y con el que tendrás que trabajar a diario. Sí, tendrás gente a tu alrededor que te ama. Pero la soledad llegó a tu edad, y a mis 26 años te digo que todavía no se quiere ir. Lo más que te puedo recomendar es que aprendas desde ya a ser tu propio amigo la mayoría de las veces, y sobre todo a disfrutar el tiempo contigo mismo. Usa ese tiempo para mimarte, jugar, hacer lo que te apasiona. Otros encuentran su lugar seguro y de paz con otra persona; tú lo encontrarás en ti mismo, porque no tendrás otra elección.
Te van a romper el corazón, como a todos. No te amargues por eso. Literal a todos nos parten el corazón, ya sea los novios, las amistades o la misma familia. Sí te pasará mucho, por una sencilla razón: no sabes poner límites. Dejas que te molesten en la escuela, que te ignoren cuando dices que algo te duele o molesta, y que la gente te pase por encima. Chico por favor, quiérete más que eso. Vales demasiado. Te miro y me sorprende cómo dejé que tanta gente imbécil nos hiciera tanto daño. Pero nada, no quiero juzgarte. Ya bastante tengo de eso ahora.
Otra cosa que debes aprender: cuando te rompan el corazón, no te dejes sumergir completamente en la tristeza. Debes entender que cada sentimiento que vivas es temporal, tanto los buenos como los malos. Trata cada sentimiento de esa manera, como algo que pasará. Vívelo en su momento, más no te aferres a él. Muchos se irán de tu lado, y debes comprender que no todos en tu vida llegaron para quedarse; hay gente que solo está de pasada, para enseñarnos una lección y después marcharse. No pasa nada. En vez de enfocarte tanto en el por qué, piensa en la razón para que esto pasara. No te aferres a NADIE, solo a ti.
Por cierto, ve dejando a un lado eso de que quieres ser pediatra. No sé en que estábamos pensando cuando decíamos eso. Tu sueño mayor será ser biólogo marino, pero te cuento que par de condiciones de salud que tienes no te dejarán ejercer esta profesión. Pero está bien, porque encontrarás otra pasión. Vas a tocar vidas, vas a hacer reír, vas a abrazar, vas a guiar con amor, vas a ser un héroe. En otras palabras, te volverás maestro. Esta será la mayor aventura de tu vida- y tirarte de un puente al agua mientras Zulmarie te toma fotos también será una gran aventura.
Para eso tendrás que ir a la universidad, obviamente. Pero, ¿sabes qué? La vas a amar. Aun cuando se ponga fuerte y complicada, tus años universitarios serán los más felices. Conocerás gente maravillosa, con un brillo único y especial. Te puedo decir que estés pendiente a estas personas: Alexandra (Sandy), Paloma, Ginelyz, Marializ, Cindy, Ana Bauzá, Zorimar, Carly, Itzé, dos Kevin, y Heysha (quien será tu amiga desde la superior). Ellos serán tus amigos y tu fuente de inspiración y fortaleza. Créeme cuando te digo que serás muy feliz junto a ellos.
Y claro, también conocerás a tus dos hermanas en todo menos en sangre: Zulmarie y Dianaryz. No conocerás en la vida amor como el de ellas. No te escribiré demasiado sobre ellas, porque quiero que experimentes esa magia por ti mismo. Pero será algo maravilloso cuando las conozcas. Sentirás como si una pieza que te faltaba por fin llegó y encajó. Vive esa magia, y otra vez- déjate querer.
Prepárate para tu primer año de maestro. No será fácil, y vas a querer renunciar cada día. Ahí te darás cuenta que definitivamente trabajar con niños pequeños no es lo tuyo. Sentirás por primera vez la angustia de tener que ser un adulto responsable, y todo lo que eso conlleva. Va a ser un año muy oscuro en tu vida, bastante. Pero no dejes que eso te robe la alegría ni las ganas de hacer un buen trabajo. Lo mejor está por llegar.
Cuando pase cierto huracán (tranquilo que estarás bien), llegarás a donde perteneces. Montessori será tu escuela y tu segundo hogar. Sé que esa palabra de Montessori te debe sonar bien extraña, pero deja que crezcas y la volverás un sinónimo de todas las cosas buenas que te puedas imaginar. Aquí vas a aprender (por fin) a levantar tu voz, a hacerte sentir, a brillar por ti mismo, a ser espontáneo, y a no temerle al conflicto. Conocerás el amor en su estado más puro a través de tus estudiantes, y a pesar de que habrá días difíciles, tu estado mayor aquí será de regocijo. Y tu sonrisa ya no tendrá que fingirse tanto.
No tengas miedo a ir a un psicólogo, aunque mirándote me doy cuenta que hace mucho lo debimos haber buscado. Vivirás experiencias traumáticas, y estarás a punto de perder la vida en varias ocasiones. Aunque disfrutarás guiar, le tendrás miedo también, solo que prefiero no decirte por qué. Está pendiente al 2016, 2017 y 2018, especialmente el 18; serán los años que más te pondrán a prueba, y tendrás que demostrar de lo que estás hecho (azúcar, flores y muchos colores JAJA). Estas cositas, y muchas otras, las trabajarás yendo a terapia.
Quisiera, sobre todas las cosas, librarte de la depresión. No es algo que me gustaría que pasaras. Te veo tan feliz y lleno de vida que se me parte el alma al saber que eso está en tu camino. Me gustaría decirte que solo será una etapa, pero no es así. Como dije anteriormente, no quiero mentirte. No serás feliz la mayoría de los días, y vivirás con un vacío interior que no podrás entender a fondo, ni sabrás como llenar. Lo más que te puedo decir es que no esperes a que la felicidad llegue a ti; por más mal que te sientas, construye tu propia felicidad, así te cueste, así te duela. Pero si un día sientes que no puedes más, no está mal solo descansar tu cuerpo y tu mente. También se vale tomarse una pausa y ser vulnerable; no tienes que ser fuerte todo el tiempo.
Tu cuerpo está bien como está, cada centímetro de él. Aprende a mirarte con más gentileza, y a no juzgarte tan severamente. Se vale cometer errores, y a veces serás el villano en la historia de alguien. Por esto y mucho más debes desde ya aprender a perdonarte a ti mismo. No será fácil, pero debes hacerlo. Trabaja en tu autoestima, ya que habrá demasiadas personas a tu alrededor que intentarán bajártela. No me le bajes dos a nadie, especialmente a un hombre. No te dejes mangonear por ningún malandro.
El bullying que estás pasando ahora no será eterno. Todo mejorará, solo sé paciente. En este proceso, quien único te ayudará será tu orientadora en la intermedia, la maravillosa Bany. Mientras tanto, quisiera que dejaras de escuchar las palabras hirientes que te dicen a diario. Que cuando en casa te digan "solo ignóralos", aprendas entonces a fortalecerte por tu cuenta. No creas lo que digan de ti; eres maravilloso, así como estás.
Tendrás mucho éxito en tus estudios y en lo laboral, mas no en el amor. No, aquí nos tocó una carta sin tanta suerte. Parece que es muy difícil ser independiente y autosuficiente, al punto de depender solo de ti para ser feliz, y que alguien te acepte así. Tienes un factor que mejorar, y es que no te dejas querer, tal vez por lo que ya vivirás en su momento. Sin embargo, también te toparás con hombres que intentarán controlarte y cambiarte a su manera; que no te pintes las uñas ni el pelo, que te mudes, que no te vistas así, que no escuches esa música, que no rías tan fuerte, que cambies hasta tu sentido de humor, que no seas Wiccano... En fin, van a querer cambiar todo de ti. No lo permitas. Ningún hombre que realmente te ame querrá cambiarte, sino que te aceptará tal y como eres. Trabaja en lo que debes mejorar, pero por lo demás, disfruta tanto tu soltería que solo alguien realmente extraordinario te haga dejarla. Es mejor que te quedes solo, a estar con alguien que te haga sentir solo.
Tal vez si hubiese sido más valiente...
Si fuera más valiente...
No. Me gusta como soy. Me gusta en lo que te has convertido. Así de impulsivo, espontáneo, escandaloso, atrevido, independiente y autosuficiente. Amarás los atardeceres, escucharás la música de Selena en todo momento, harás magia a diario (literalmente), y aprenderás a amarte con fuerzas. En tu pedestal de vida, a quien único debes colocar es a ti mismo, a más nadie. Espero que celebres tanto como yo tu sexualidad y tu género; sé feliz así siendo de género fluido, y siéntete cómodo con tus pronombres de él y ella a la vez. Abraza tu magia, ama ser la bruja maravillosa que eres (siempre bruja, nunca brujo). Hazte todos los tatuajes que quieras, que tu cuerpo sea un canvas por pintar. Hazte uñas bellas, y píntate el pelo; el cuerpo es tuyo, así que las reglas las pones tú.
Unos consejos rápidos. Recuerda que el chocolate no es buen desayuno. Chucky no existe, pero la nena del exorcista sí (es broma). Cuídate de quien exprese, "Yo siempre digo lo que pienso", porque usualmente es una persona cruel que disfraza dicha crueldad como sinceridad. Aprende a vestirte mejor, y ahorra porque los zapatos que nos gustan están caros. No tengas miedo a amar en cada oportunidad que tengas. Alimenta constantemente tu necesidad de libros; ¡leer es lo máximo! Y si alguien te dice que estás gastando demasiado en libros, recuérdale que podrían ser drogas, así que te dejen en paz.
Por último... llegará el día en que no tendrás a nadie en cierto momento. En ese momento cuando el frío de la noche te arropa, cuando la soledad amenaza con quemar tu mente, cuando sientes que necesitas un amor a tu lado, abrázate con fuerza y sé tu propio héroe. Cuando estés cansado y lastimado, te abrazaré con fuerza y te diré que todo va a estar bien, aunque ahora no lo puedas ver. Te diré que esto que estás viviendo es lo que te hará más fuerte, y que está bien tener miedo. Mientras nos tengamos el uno al otro, podremos lograr lo que sea.
Estaremos bien, mi pequeño Ema. Te lo prometo.
Con amor,
Tú.
P.S. Cuando alguien critique tus gustos musicales, o tu cuerpo, mándalos a que se muerdan un ojo. Spice Girls Forever!
Tristemente, no pude leer tanto este año como en los anteriores. Fue un año sumamente ocupado y retante, entre nuevas experiencias, desafíos...